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La Coctelera

CUANDO EL PROFESOR ADMIRA A SUS ESTUDIANTES

La inteligencia emocional, entendida como manera de conocer y controlar las emociones de forma inteligente, puede ser aplicada para proporcionar al niño recursos que le ayudan a resolver problemas y, a la vez, le dota de una buena herramienta para su vida escolar y social.

Es además especialmente útil con niños que presentan trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Estos alumnos, que suelen presentar un buen rendimiento académico, tienen dificultades para permanecer sentados y atentos en una sesión escolar, lo que dificulta el rendimiento propio y el de los demás compañeros.

Cuando en el colegio nos encontramos con uno de estos casos, nuestro punto de partida es hacerle consciente de las situaciones de falta de control para que se implique en mejorarlas. Le proporcionamos una serie de ayudas para evitar en el aula situaciones tensas por su mal comportamiento. Algunas consisten en permanecer de pie durante una explicación, o dar un paseo por el centro antes de volver a su actividad escolar, o encomendarle pequeñas tareas de responsabilidad, como dar un recado a otra clase o repartir circulares de una excursión. Todo ello hace posible que, de forma paulatina, controle sus deseos irrefrenables de moverse sin parar. Lo anterior, unido a un registro diario en el que el niño anota sus logros y errores, y la aplicación de los refuerzos positivos correspondientes (premios), hacen posible que el niño alcance el objetivo propuesto: favorecer una actitud adecuada dentro del aula, evitando la sensación de estar sometido a la tortura de permanecer quieto durante algún tiempo, dándole la oportunidad de sentir la satisfacción de poder controlar sus impulsos.

Hemos aprendido la importancia de la gestión y el dominio de la actitud: hacia nuestros compañeros, nuestros alumnos, las familias de nuestros alumnos; nos ha sorprendido comprobar que podemos variar nuestra actitud, que nosotros somos los que controlamos nuestro estado, que éste es fruto de una elección. ¿Hay algo más gratificante que escuchar a un profesor contar con pasión y armonía cuánto le emocionan sus alumnos? ¿O a aquel que siente admiración por sus alumnos? Nuestros escolares están obligados a pasar en nuestras aulas al menos seis horas de su día. El regalo que merecen es una buena gestión de la inteligencia emocional por nuestra parte

LA SEXUALIDAD EN PERSONAS EN SITUACION DE DISCAPACIDAD

Por la Dra. Olga Beatriz Marega, especialista en obstetricia y ginecología. Sexóloga clínica. Master en Sexualidad Humana.

Quisiera definir brevemente, algunos conceptos sobre la sexualidad en general, para facilitar el entendimiento de algunas diferencias. La sexualidad es una función humana que tiene "múltiples posibilidades", la reproducción es sólo una de ellas. También es un medio para expresar amor, intimidad, placer, y comunicación.

La sexualidad es una fuerza vital que impregna" todo" nuestro ser. No es sólo "una parte de nuestro cuerpo", no es solamente la genitalidad como habitualmente se cree. En este sentido, somos "bio-fisiológicamente sexuados" de una manera diferente, teniendo un sexo genético, genital y somático que marca una clara diferencia entre los cuerpos y ciertas conductas de los varones y de las mujeres.

El impulso sexual, es una cruda manifestación de la naturaleza de nuestros cuerpos. El delicado y complejo funcionamiento de nuestra biología y su producción hormonal son responsables de su presencia.

También somos "psico-socialmente sexuados". Paralelamente al desarrollo de nuestra personalidad, vamos construyendo nuestra identidad sexual, nuestra orientación del deseo sexual, nuestro rol de género, nuestra capacidad para expresar afecto, intimidad, y comunicación con los demás.

Según como nos traten en nuestro medio familiar y social cercano, según las normas que la cultura imponga como normales y, según como vayamos adaptándonos a estas reglas, iremos ajustando "la expresión" del natural impulso vital de nuestra sexualidad. De esta manera, según los diferentes valores del medio se aceptaran como normales o no, las diferentes conductas sexuales.

Esta expresión, puede tener un amplio rango de manifestación, según el individuo se encuentre inmerso en una cultura represiva, permisiva o indiferente. Por ejemplo, la práctica de la masturbación en la infancia, podría ser severamente censurada, o simplemente permitida, y en algunos casos alentada como fuente de placer sexual e instancia de aprendizaje.

Es muy importante tener en cuenta este aspecto, a la hora de evaluar la salud sexual de una persona, ya que muchas veces la represión origina culpas, y la culpa origina disfunciones sexuales que se arraigan desde el principio de la infancia. Entonces podemos decir que no tenemos sexualidad, sino que" somos sexuados" en un sentido amplio; y el hecho de ser varón o mujer, y la forma de cómo lo hayamos aprendido a serlo, nos define de una manera diferente de ser y estar en el mundo.

Me pareció muy importante definir estos conceptos, para poder entender mejor y demitificar algunas falacias, que se definen como verdades absolutas a la hora de hablar de la sexualidad de las personas discapacitadas. En primer lugar quisiera decir que el término "discapacitado" no goza de mi aprobación, ya que en general desvaloriza, descalifica y pone una etiqueta de inferioridad e incapacidad generalizada.

Según la definición de la OMS, discapacidad es toda restricción de la capacidad de realizar una actividad (por la deficiencia), dentro del margen que se considera normal para un ser humano. Se refiere a actividades que se espera de los individuos, como pertenecientes al género humano. Existen diferentes tipos de discapacidades: físicas, sensoriales, viscerales, y mentales.

Me referiré someramente a las mentales, dejando una puerta abierta para un futuro abordaje más profundo, de los diferentes aspectos que se puedan tocar. Hay muchos tópicos para tratar, ya que resulta muy difícil generalizar conceptos, en los cuales se puedan encuadrar los diferentes casos. ¿Por qué sucede esto? Porque existen diferentes tipos y grados de discapacidades mentales, existen diferentes manifestaciones y/o comportamientos sexuales, y fundamentalmente existen diferentes lecturas familiares y sociales, de tales comportamientos como normales o anormales, de aceptables o inadaptados. Muchas veces puede resultar difícil aceptar, que una persona discapacitada realice una determinada conducta sexual considerada "anormal o desajustada" por los demás, porque no aprendió a moderar su impulso natural según las costumbres de su medio social. La magnitud de su incapacidad, pudo haberle impedido el aprendizaje de este correcto comportamiento. También pudo haber ocurrido, que nadie se haya ocupado de enseñarle un comportamiento correcto, ya que muchas personas creen que las personas con algún tipo de discapacidad no tienen sexualidad, o lo que es peor, que no tienen derecho a tenerla y a ejercerla.

En el ser humano, la sexualidad tiene diferentes estadios evolutivos; las diferentes edades cronológicas van transitando y exteriorizando diferentes manifestaciones propias de cada etapa. Muchas veces las personas con algún tipo de discapacidad mental, pueden tener una edad mental que no se corresponde con su edad cronológica, y en este caso el comportamiento quedaría desajustado o inadecuado.

Me parece relevante dejar el concepto que la discapacidad en cualquiera de sus variaciones, no debe privar a los varones y las mujeres de cualquier condición, del "derecho humano" de gozar de una sexualidad placentera y responsable adaptada a las posibilidades y capacidades de cada uno.

El respeto, la aceptación de las personas por lo que son y por los valores espirituales y afectivos que poseen (y no exclusivamente por las virtudes y destrezas físicas o intelectuales), debería ser el marco de una sana educación sexual. Educación, en la cual pudiéramos enseñarles a nuestros hijos, a querer, aceptar, y cuidar nuestro cuerpo y el de los demás, respetando y aceptando las diferencias individuales.

LA SOBREPROTECCION AFECTA A LOS NIÑOS Y NIÑAS

 

Los padres tienen un papel fundamental en el aprendizaje emocional de sus hijos, las emociones negativas son necesarias, es decir, es necesario que los niños sean quienes las resuelvan, la intervención de los padres a favor de los hijos ante una disputa entre dos pequeños, por ejemplo, no es algo recomendable y no hace crecer emocionalmente y socialmente al niño. Los investigadores se plantean ahora realizar un estudio en el que se observe la conducta de los padres en compañía de sus hijos.

 

Sobreproteger a los niños dificulta su crecimiento y desarrollo en entornos diferentes al de su casa. Por eso, es importante que los padres tengan claro que se les debe proteger mas no crear a su alrededor una ‘burbuja' que los aleje del mundo.